Desayuno · Preparar con antelación
Avena Overnight Poderosa
≈25g de proteína
5 min + remojo
Para 2 porciones
Preparar la noche anterior
Un desayuno sin cocción que soluciona el único punto débil de la avena simple: le falta lisina y proteína en general. Cambiar la leche de vaca por leche de soja ya añade proteína completa, y una cucharada de proteína de guisante o soja en polvo cierra por completo la brecha de lisina. La chía y las semillas de calabaza la completan con leucina, omega-3 y minerales.
Ingredientes
- 1 taza de avena en hojuelas (no instantánea)
- 1½ tazas de leche de soja sin azúcar
- 2 cucharadas (≈60g) de proteína de guisante o soja en polvo sabor vainilla
- 3 cucharadas de semillas de chía
- 4 cucharadas de semillas de calabaza, más extra para decorar
- 2 cucharadas de jarabe de arce (o al gusto)
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 taza de bayas mixtas (frescas o congeladas descongeladas)
- Una pizca de sal fina
Preparación
- En un frasco grande (o un bol), combina la avena, la leche de soja, la proteína en polvo, las semillas de chía, el jarabe de arce, la vainilla y una pizca de sal. El orden no importa mucho, pero añade la proteína en polvo gradualmente para que no se apelmace.
- Revuelve bien — muy bien. La proteína de guisante en particular se pega a sí misma. Si usas un frasco con tapa hermética, ciérralo y agítalo con fuerza durante 20 segundos; ese es en realidad el método más limpio.
- Tapa y refrigera al menos 6 horas, idealmente toda la noche. La chía se hidratará y convertirá la mezcla en un pudding espeso y fácil de servir.
- Por la mañana, revuelve. Si está demasiado espeso a tu gusto, aligera con un chorrito más de leche de soja hasta que caiga de la cuchara. Prueba el dulzor y ajusta.
- Divide entre dos boles. Cubre generosamente con las bayas y las semillas de calabaza restantes — la fruta fresca y el crujiente de encima es lo que convierte esto de papilla en un desayuno de verdad.
- Come fría, directamente de la nevera. Se conserva tapada en la nevera hasta 3 días, así que siéntete libre de duplicar la receta el domingo.